Mostrando entradas con la etiqueta moral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta moral. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Yo soy Carlota. Fernando del paso lee un fragmento de su novela Noticias del Imperio

martes, 20 de noviembre de 2007

Siempre con el ganador




Viene ahora El Mundo, el periódico que no otro, atacando con una colección de Grandes Pensadores, más bien Filósofos diría yo, que comienza por Sócrates y Platón (éstos a un Euro) y sigue por Santo Tomás, Aristóteles, Pascal, etc .

En su web se anuncia con música de Bach y algunas frases escogidas de todos ellos y,.... ¡cómo no!,.... escogidas pero bien son las de Aristóteles (El sabio no dice todo lo que piensa,….) y de Nietzsche (Aquel que tiene un por qué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos), si bien se echan en falta algunas como por ejemplo Quien a buen arbol se arrima, buena sombra le cobija , que seguramente no estará por no pertenecer a sabio alguno.

Sabios y frases; sabios a diestro y siniestro, unos a un euro y otros a doce y,…. entre todos ellos,..........chantatachán…. oh! Sorpresa!...¿a quién encontramos?...A Sir Charles Darwin!!.

Pero bueno, my old fellow Darwin. A quien tan precisa y atinadamente habían criticado sabios y maestros. Prócer de biólogos sin apenas haber hecho un experimento y ahora convertido a prócer de los filósofos por haber entregado a la naturaleza en manos del materialismo. Porque,…¿dónde reside el mérito de Darwin?.

Si es en su teoría principal, la de Evolución de las Especies por Selección Natural ya hemos visto bastante por aquí. Pero sospecho que su mérito no reside en la sutileza de su ciencia sino más bien en lo contrario, una teoría burda al servicio de los intereses del capital y el imperio británico (o el imperio que sea pues la Selección Natural siempre está del lado del que vence).

Pues bien, cuando los científicos y académicos anglosajones empiezan a reconocer, poco a poco, la escasez científica del darwinismo, que por ser una tautología es una vía muerta para la Ciencia; y, sin embargo, éste sigue siendo loado por escritores de best-sellers, editores y todo tipo de negociantes sin escrúpulos; pues, entonces, paradójicamente en Celtiberia, pais de recia tradición humanista, surgen sus grandes defensores, no sólo en el mundo del negocio editorial como en todo el mundo, sino tambien entre supuestos científicos o gente próxima al mundo académico que se establecen ahora como defensores de Darwin y del darwinismo cuando alguien dice que aquello es una tautología y que la Ciencia soporta mal la manipulación. Adelante, editores de "El Mundo", seguid vendiendo manipulación bajo el nombre de Filosofía y aderezada con la música de Bach que una buen música es siempre buen aderezo y por cierto,.. A ver si un día os dignais publicar la carta al director que envié cuando Eugenio Trías sacó aquel artículo titulado "Sinfonia Resurección" en el que una caricatura mostraba a Darwin tocando el violonchelo. O bueno, da igual, si no ya lo publicaré algún día por aquí,.........


Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

lunes, 19 de noviembre de 2007

El torero y la Filosofía: Juan Belmonte.





La búsqueda de la verdad, decía Tolstoi que es la vida. Amar la verdad, buscarla, ser veraz,…. Pero además, es necesario parecerlo.

Cuando alguien sugirió al torero Juan Belmonte que dejase de torear y de ir a la Plaza, el diestro le contestó:

- No tengo más remedio que ir.
- Pero, ¿es que crees que se hundiría el mundo si no fueses ?.
- No, no se hundiría el mundo, pero yo quedaría mal ante la gente.


En la intención de estar donde uno tiene que estar, en el reconocimiento público de la importancia que tiene para uno el hecho de quedar bien con la gente que expresa aquí Belmonte, hay también un fondo vital, como el significado del texto de Ortega; moral, como en Unamuno.

Porque, en el fondo, la acción a la que uno se aplique no importa: torear, investigar o escribir, es lo mismo. Por eso, Hemingway dijo que preferiría cortar una oreja en Las Ventas a su Premio Nobel de Literatura. Lo que importa es otra cosa. Tiene que ver con el sentimiento de armonía que nace cuando nuestro quehacer encuentra el reconocimiento ajeno. Tiene que ver con la sensación de una curiosa coincidencia entre lo que hacemos y lo que hemos de hacer. La búsqueda de esa coincidencia es la moralidad, el sustento principal de la especie humana. La fiesta nacional española, los toros, es causa de polémica constante entre detractores y aficionados. El primer argumento a su favor es que en ella está constantemente en lid el sentido más profundo de la existencia, el significado de la vida que no es otro que un significado moral.




Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

jueves, 15 de noviembre de 2007

Aplicación del pensamiento de Ortega en Biología: Unamuno.


Pregunto: ¿Tiene algo que ver lo que decía Ortega en la entrada anterior acerca de la vida con la biología?.

¿A dónde debe orientarse el quehacer del biólogo hoy?.

Paradójicamente, la respuesta no viene de un biólogo, sino de otro filósofo.

Dice Unamuno:

“Si, si, lo veo; una enorme actividad social, una poderosa civilización, mucha ciencia, mucho arte, mucha industria, mucha moral, y luego cuando hayamos llenado el mundo de maravillas industriales, de grandes fábricas, de caminos, de museos, de bibliotecas, caeremos agotados al pie de todo eso y quedará, ¿para quién? ¿Se hizo el hombre para la ciencia, o se hizo la ciencia para el hombre?.”


La conciencia humana ha de estar siempre por encima de la ciencia y de la tecnología. Ambas han de obedecer a un criterio humanista y moral:

“¿He de volver a hablaros de la suprema vaciedad de la cultura, de la ciencia, del arte, del bien, de la verdad, de la belleza, de la justicia….., de todas estas hermosas concepciones, si al fin y al cabo, dentro de cuatro días o dentro de cuatro millones de siglos-que para el caso es igual-, no ha de existir conciencia humana que reciba la cultura, la ciencia, el arte, el bien, la verdad, la justicia y todo lo demás así?”