
Pregunto: ¿Tiene algo que ver lo que decía Ortega en la entrada anterior acerca de la vida con la biología?.
¿A dónde debe orientarse el quehacer del biólogo hoy?.
Paradójicamente, la respuesta no viene de un biólogo, sino de otro filósofo.
Dice Unamuno:
“Si, si, lo veo; una enorme actividad social, una poderosa civilización, mucha ciencia, mucho arte, mucha industria, mucha moral, y luego cuando hayamos llenado el mundo de maravillas industriales, de grandes fábricas, de caminos, de museos, de bibliotecas, caeremos agotados al pie de todo eso y quedará, ¿para quién? ¿Se hizo el hombre para la ciencia, o se hizo la ciencia para el hombre?.”
La conciencia humana ha de estar siempre por encima de la ciencia y de la tecnología. Ambas han de obedecer a un criterio humanista y moral:
¿A dónde debe orientarse el quehacer del biólogo hoy?.
Paradójicamente, la respuesta no viene de un biólogo, sino de otro filósofo.
Dice Unamuno:
“Si, si, lo veo; una enorme actividad social, una poderosa civilización, mucha ciencia, mucho arte, mucha industria, mucha moral, y luego cuando hayamos llenado el mundo de maravillas industriales, de grandes fábricas, de caminos, de museos, de bibliotecas, caeremos agotados al pie de todo eso y quedará, ¿para quién? ¿Se hizo el hombre para la ciencia, o se hizo la ciencia para el hombre?.”
La conciencia humana ha de estar siempre por encima de la ciencia y de la tecnología. Ambas han de obedecer a un criterio humanista y moral:
“¿He de volver a hablaros de la suprema vaciedad de la cultura, de la ciencia, del arte, del bien, de la verdad, de la belleza, de la justicia….., de todas estas hermosas concepciones, si al fin y al cabo, dentro de cuatro días o dentro de cuatro millones de siglos-que para el caso es igual-, no ha de existir conciencia humana que reciba la cultura, la ciencia, el arte, el bien, la verdad, la justicia y todo lo demás así?”






