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jueves, 2 de julio de 2009

Unas palabras sobre el castellano





La web castellano.org (La Página del Idioma Español), es una revista digital pionera en la promoción del idioma español en Internet y en busca de nuevos espacios para nuestra lengua en la red mundial. Sostenida por la organización no gubernamental Asociación Cultural Antonio de Nebrija, mantiene el Foro Cervantes de discusiones sobre el idioma español y el boletín de semántica y etimología «La palabra del día».

Hoy (2 de julio) publica un interesante artículo del profesor Alberto Buela titulado "El castellano, mal llamado español". Se trata de una réplica a otro artículo escrito en El Pais versión Argentina por una periodista no muy bien informada y que como indica su título (El español, un filón huérfano de prestigio) apuntaba hacia una crítica, que como demuestra el profesor Buela, carece de fundamento sólido.

Del artículo de Buela, cuya lectura se recomienda, destaco algunos párrafos. Por ejemplo:





El castellano, patrimonio común a españoles, americanos y a algunos africanos, es la primera de las lenguas habladas en el mundo, pues el inglés no llega a 500 millones y el chino no es un idioma sino 129 a la vez.


La segunda falsedad es que «el español es la lengua de 18 países». Solo en América somos 19 países, a saber: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. En Europa está España y en Africa Guinea Ecuatorial y lo que queda de la República Saharaui. Y tenemos también el resurgimiento del español en Filipinas, impulsado por el gobierno. De modo tal que no son dieciocho los países de lengua castellana sino veintitrés.

Por supuesto, que ni una palabra siquiera a la dimensión antiimperialista del castellano como lengua de pueblos oprimidos por el imperialismo anglo-norteamericano

El artículo (el de "El Pais") termina sosteniendo la vieja tesis de la Ilustración francesa utilizada por los enciclopedistas enemigos de España, que "el español no es una lengua científica". Son las mismas tesis que sostenían que en América los indios no son fuertes porque no tienen barba o los leones son menos peligrosos porque no tienen melena. Las tesis de de Paw y el conde de Buffon, las tesis de Hegel y de tanto ilustrado suelto de los siglos XVIII y XIX.

Estos carajos, otro epíteto no se me ocurre, no tienen ni siquiera en cuenta los esfuerzos ciclópeos de un Ramón y Cajal, de un Alberto Gaviola, de un Cecilio del Valle, de un Rey Pastor, y de tantísimos científicos e investigadores de primer nivel mundial que han fijado nomenclaturas científicas de todo tipo y en todos los campos.






Por supuesto, que ni una palabra siquiera a la dimensión antiimperialista del castellano como lengua de pueblos oprimidos por el imperialismo anglo-norteamericano. Porque para los españoles como el presidente Zapatero el imperialismo no existe, por ello se jacta de imponer el inglés como segunda lengua en todas las escuelas, mientras que un sindicalista pobretón como Lula, reemplazó al inglés por el castellano como enseñanza obligatoria en todas las escuelas primarias y secundarias del Brasil.




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lunes, 19 de noviembre de 2007

El torero y la Filosofía: Juan Belmonte.





La búsqueda de la verdad, decía Tolstoi que es la vida. Amar la verdad, buscarla, ser veraz,…. Pero además, es necesario parecerlo.

Cuando alguien sugirió al torero Juan Belmonte que dejase de torear y de ir a la Plaza, el diestro le contestó:

- No tengo más remedio que ir.
- Pero, ¿es que crees que se hundiría el mundo si no fueses ?.
- No, no se hundiría el mundo, pero yo quedaría mal ante la gente.


En la intención de estar donde uno tiene que estar, en el reconocimiento público de la importancia que tiene para uno el hecho de quedar bien con la gente que expresa aquí Belmonte, hay también un fondo vital, como el significado del texto de Ortega; moral, como en Unamuno.

Porque, en el fondo, la acción a la que uno se aplique no importa: torear, investigar o escribir, es lo mismo. Por eso, Hemingway dijo que preferiría cortar una oreja en Las Ventas a su Premio Nobel de Literatura. Lo que importa es otra cosa. Tiene que ver con el sentimiento de armonía que nace cuando nuestro quehacer encuentra el reconocimiento ajeno. Tiene que ver con la sensación de una curiosa coincidencia entre lo que hacemos y lo que hemos de hacer. La búsqueda de esa coincidencia es la moralidad, el sustento principal de la especie humana. La fiesta nacional española, los toros, es causa de polémica constante entre detractores y aficionados. El primer argumento a su favor es que en ella está constantemente en lid el sentido más profundo de la existencia, el significado de la vida que no es otro que un significado moral.




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jueves, 15 de noviembre de 2007

Aplicación del pensamiento de Ortega en Biología: Unamuno.


Pregunto: ¿Tiene algo que ver lo que decía Ortega en la entrada anterior acerca de la vida con la biología?.

¿A dónde debe orientarse el quehacer del biólogo hoy?.

Paradójicamente, la respuesta no viene de un biólogo, sino de otro filósofo.

Dice Unamuno:

“Si, si, lo veo; una enorme actividad social, una poderosa civilización, mucha ciencia, mucho arte, mucha industria, mucha moral, y luego cuando hayamos llenado el mundo de maravillas industriales, de grandes fábricas, de caminos, de museos, de bibliotecas, caeremos agotados al pie de todo eso y quedará, ¿para quién? ¿Se hizo el hombre para la ciencia, o se hizo la ciencia para el hombre?.”


La conciencia humana ha de estar siempre por encima de la ciencia y de la tecnología. Ambas han de obedecer a un criterio humanista y moral:

“¿He de volver a hablaros de la suprema vaciedad de la cultura, de la ciencia, del arte, del bien, de la verdad, de la belleza, de la justicia….., de todas estas hermosas concepciones, si al fin y al cabo, dentro de cuatro días o dentro de cuatro millones de siglos-que para el caso es igual-, no ha de existir conciencia humana que reciba la cultura, la ciencia, el arte, el bien, la verdad, la justicia y todo lo demás así?”