Mostrando entradas con la etiqueta Selección Natural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Selección Natural. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de mayo de 2008

¿Por qué el pollo cruzó la carretera?




¿Por qué el pollo cruzó la carretera?. Añada usted su propia respuesta o la de su personaje favorito para ayudarnos a resolver este enigma histórico ...........


ÁNSAR, JOSEMARI Mire usted, el pollo iba en misión humanitaria

ARISTÓTELES Está en la naturaleza del pollo el cruzar las carreteras

BILL GATES Precisamente acabamos de terminar el nuevo programa 'OfficePollo2008' que además de cruzar las carreteras, será capaz de incubar huevos, archivar documentos importantes , etc...

BILL CLINTON Juro sobre la constitución que no ha pasado nada entre el pollo y yo

BUDA Preguntarse tal cosa (por qué el pollo cruzó la carretera) es renegar de tu propia naturaleza de pollo

CAPITAN JAMES T. KIRK Para llegar adonde ningún otro pollo había llegado antes

DARWIN, CHARLES El pollo cruzó la carretera porque la selección natural lo había hecho el más apto para cruzar la carretera

DESCARTES Cruzo, luego existo

EINSTEIN El hecho de que sea el pollo el que cruce la carretera o que sea la carretera la que se mueva bajo el pollo, depende. Es relativo al referencial

FREUD, SIGMUND El hecho de que te preocupe por qué el pollo cruzó la carretera ya revela tu fuerte sentimiento de inseguridad sexual latente

GALILEO Y sin embargo, cruza

GALTON, FRANCIS Los pollos de buena raza jamás cruzan las carreteras

HIPÓCRATES Ha cruzado la carretera por culpa de un exceso de secreciones en el páncreas

IGLESIA DE LA CIENCIOLOGIA La razón está en vosotros, pero no la conocéis todavía. Mediante un módico pago de $1.500.00, más el alquiler de un detector de mentiras, le haremos un análisis psicológico que nos permitirá descubrir la razón

MAESTRO DE PRIMARIA Porque quería llegar al otro lado

MAQUIAVELO, NICOLÁS Lo importante es que el pollo cruzó la carretera. ¿A quién importa el porqué? Solamente el fin de atravesar la carretera ya justifica cualquier motivo que hubiera tenido

MARÍAS, JAVIER Muchos son los muertos que a lo largo de la historia han intentado explicar por qué el pollo cruzó la carretera. Muchos son los vivos que intentan hacerlo hoy todavía, y todos ellos, muertos y vivos, se han encontrado y se encuentran con una dificultad insalvable: la sola transposición a palabras de unos acontecimientos está traicionando por fuerza esos acontecimientos

MARTIN LUTHER KING JR He tenido un sueño donde todos los pollos eran libres de cruzar una carretera sin tener que justificar sus actos

MARX, KARL Era históricamente inevitable

MOISÉS Y Dios descendió del paraíso y le dijo al pollo: 'cruza la carretera'. Y el pollo cruzó y Él vio que esto era bueno

NEO (Matrix) El pollo no existe

NIXON, RICHARD M El pollo no cruzó la carretera, repito, el pollo no cruzó nunca la carretera.

PLATÓN Por su bien. Al otro lado de la carretera se encuentra la verdad

POLLO HAMLET Cruzar o no cruzar, esa es la cuestión

PROFESOR DE SECUNDARIA Aunque se lo explique, queridas bestias, no podrán entenderlo

PROFESOR DE FACULTAD Para saber por qué el pollo cruzó la carretera (tema que se incluirá en el parcial de mañana) lean los apuntes desde la página 2 a la 3050

STALIN Hay que fusilar al pollo inmediatamente, y también a los testigos de la escena y a 10 personas más escogidas al azar por no haber impedido este acto subversivo

ZEN El pollo puede cruzar la carretera en vano, solo el Maestro conoce el ruido de su sombra detrás de la pared





El chiste me llegó de la mano de mi buen amigo Juanjo Ibañez, quien a su vez lo recibió de Franciso Sáenz. Ignoro de quién o cómo lo recibió Francisco. Mis aportaciones al original son las respuestas de Darwin (¿cómo no?), de su primo Francis Galton y de Javier Marías, cuyo discurso de ingreso en la RAE titulado "Sobre la dificultad de contar" he disfrutado leyendo. Pido disculpas al autor desconocido por no mencionar su nombre. Las aportaciones de Descartes y Pollo Hamlet proceden de Pepe, la de Ánsar, Josemari, de Darkrosalina.

martes, 18 de diciembre de 2007

La tautología darwinista, de Fernando Vallejo, un Oasis en el desierto de las publicaciones sobre biología en español



El libro de Vallejo que aquí reseñaré brevemente cae como agua de Mayo en el panorama desértico y desolador de la biología hispánica en el que el predominio de autores y puntos de vista anglosajones es agobiante.
No solamente los principales grupos de investigación y sociedades científicas son de origen o tradición anglosajona y la mayoría de las editoriales del mundo publican sus libros y revistas en inglés; sino que,…. lo que es más grave, las editoriales y los autores hispánicos (y también a menudo de otras nacionalidades y lenguas) admiten este estado de dependencia y subsidiariedad del que se nutren. Las primeras, publicando según su pésima costumbre refritos (a menudo mal) traducidos de las obras (con frecuencia pesadas) de autores anglosajones (a veces aburridos y demasiado obedientes con un sistema de dogmas ya anticuado, por no decir francamente rancio). Por su parte, los autores imitan en su proceder a sus modelos anglosajones, lo cual es penoso porque para ello han de renunciar además de a su precioso idioma, a aspectos fundamentales de su tradición científica que incluyen por ejemplo una sólida formación humanística y una especialización menos salvaje que en los países anglosajones y también cómo no una claridad mayor, fruto de su menor dependencia y obediencia debida al dogma establecido.
El escritor-biólogo Fernando Vallejo, colombiano, planta su tienda, como Gadafi lo hacía ayer en terrenos del Pardo, en medio de este desolador panorama y en torno a ella surge un oasis. En su introducción presenta una peculiar pre-historia de la biología en la que tiene frases acertadas como:

La vida es impredecible, en biología no hay leyes. Hay generalidades con excepciones, siempre.

Y más adelante:

En biología no hay más ley que la de que no puede haber ninguna. Sólo puede haber generalidades con sus excepciones y de vez en cuando, por obnubilación de una época perogrulladas, como la selección natural, de Darwin.

Su crítica del Darwinismo es atinada y mordaz:

Sin saber siquiera que procedía de un óvulo fecundado por un espermatozoide, Charles Darwin se metió a explicar el Origen de las especies. La confusión que produjo dura hasta hoy.

La supervivencia del más apto es la tautología más hipócrita en toda la historia de la ciencia.

En su análisis, original y meticuloso, Fernando Vallejo presenta al lector a un Darwin inédito, ejemplo de confusión mental (¿estamos tratando con un científico riguroso o con un filósofo borracho?; tomó de modelo lo que no entendía para concebir lo que no existía) para mostrar como, por ejemplo Kettlewell uno de tantos entre sus exegetas no entendió a Darwin y en general los neodarwinistas tampoco:

por una razón muy sencilla que es que ni el mismo Darwin se entendió a si mismo

En parte, explica Vallejo, porque el mosquito Tryatoma infestans, el vector del Trypanosoma le había picado en su viaje por Sudamérica causándole fiebres que dieron lugar a un embotamiento mental con el cual Darwin pudo concebir una teoría que hace hoy más estragos entre los biólogos que los que hace el propio tripanosoma. Así, podemos ya adjudicar a este parásito dos males: la enfermedad de Chagas y la teoría de evolución por selección natural de Darwin.

Bienvenido el escritor en lengua española al mundo de la divulgación científica. Bienvenido su estilo. Si no hay mordacidad, si no hay crítica, no puede haber divulgación de la ciencia.




Fernando Vallejo. La tautología darwinista y otros ensayos de biología. Ed Taurus. Santillana. Madrid.1998.

El comentario de este libro tal y como aparece en esta entrada fué enviado a Wikipedia en la entrada "la tautología darwinista". Inmediatamente fue censurado, como indica en dicha página, por Varano (el mayor lagarto), el dragón que vela la enciclopedia. Así, la censura darwinista que ya habíamos comprobado en Wikipedia nos toca ahora directamente.


Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:


martes, 20 de noviembre de 2007

Siempre con el ganador




Viene ahora El Mundo, el periódico que no otro, atacando con una colección de Grandes Pensadores, más bien Filósofos diría yo, que comienza por Sócrates y Platón (éstos a un Euro) y sigue por Santo Tomás, Aristóteles, Pascal, etc .

En su web se anuncia con música de Bach y algunas frases escogidas de todos ellos y,.... ¡cómo no!,.... escogidas pero bien son las de Aristóteles (El sabio no dice todo lo que piensa,….) y de Nietzsche (Aquel que tiene un por qué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos), si bien se echan en falta algunas como por ejemplo Quien a buen arbol se arrima, buena sombra le cobija , que seguramente no estará por no pertenecer a sabio alguno.

Sabios y frases; sabios a diestro y siniestro, unos a un euro y otros a doce y,…. entre todos ellos,..........chantatachán…. oh! Sorpresa!...¿a quién encontramos?...A Sir Charles Darwin!!.

Pero bueno, my old fellow Darwin. A quien tan precisa y atinadamente habían criticado sabios y maestros. Prócer de biólogos sin apenas haber hecho un experimento y ahora convertido a prócer de los filósofos por haber entregado a la naturaleza en manos del materialismo. Porque,…¿dónde reside el mérito de Darwin?.

Si es en su teoría principal, la de Evolución de las Especies por Selección Natural ya hemos visto bastante por aquí. Pero sospecho que su mérito no reside en la sutileza de su ciencia sino más bien en lo contrario, una teoría burda al servicio de los intereses del capital y el imperio británico (o el imperio que sea pues la Selección Natural siempre está del lado del que vence).

Pues bien, cuando los científicos y académicos anglosajones empiezan a reconocer, poco a poco, la escasez científica del darwinismo, que por ser una tautología es una vía muerta para la Ciencia; y, sin embargo, éste sigue siendo loado por escritores de best-sellers, editores y todo tipo de negociantes sin escrúpulos; pues, entonces, paradójicamente en Celtiberia, pais de recia tradición humanista, surgen sus grandes defensores, no sólo en el mundo del negocio editorial como en todo el mundo, sino tambien entre supuestos científicos o gente próxima al mundo académico que se establecen ahora como defensores de Darwin y del darwinismo cuando alguien dice que aquello es una tautología y que la Ciencia soporta mal la manipulación. Adelante, editores de "El Mundo", seguid vendiendo manipulación bajo el nombre de Filosofía y aderezada con la música de Bach que una buen música es siempre buen aderezo y por cierto,.. A ver si un día os dignais publicar la carta al director que envié cuando Eugenio Trías sacó aquel artículo titulado "Sinfonia Resurección" en el que una caricatura mostraba a Darwin tocando el violonchelo. O bueno, da igual, si no ya lo publicaré algún día por aquí,.........


Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

martes, 30 de octubre de 2007

El devenir de un libro


Escuché una vez al profesor Manuel Fernández Álvarez en un seminario relatar como el éxito del Quijote se debe en buena medida al interés de una embajada francesa que, buscando las últimas novedades literarias en España, habría acudido a preguntar a la sede de la Inquisición en Toledo, en donde habría recibido la noticia del Quijote.

El mundo editorial es buen ejemplo de que el devenir de las cosas pasa por relaciones insondables. Por ejemplo:

¿Quién ha oído hoy hablar del libro de Depéret que mencionabamos en las entradas anteriores?.

¿Quién ha tenido en sus manos un texto de Edward Cope o de Albert Gaudry?. ¿Cuántas ediciones de los mismos se han hecho en los últimos cien años?. ¿Acaso son sus aportaciones a la Paleontología y al estudio de la evolución nada en comparación con la que en apariencia sería obra por excelencia, pieza clave de todas las teorías evolutivas, traducida a todos los idiomas y editada en todos los formatos que es la obra de Darwin?. ¿Qué contiene, pues, ésta que, a lo largo de los años habrá pasado por obra magna?. ¿Acaso su relato de la Selección Artificial en granjas aporta algo fundamental al estudio científico de la evolución?. O,…¿ tal vez su valor reside en los detalles del relato de la exploración de Darwin?. Si así fuese: ¿Qué contiene que la haga diferente de los relatos de los viajeros y naturalistas, algunos inéditos, otros ni tan siquiera escritos formalmente y en su mayoría desconocidos?. ¿Quién, en España, sabe decir hoy una palabra acerca de la Comisión Científica del Pacífico (1862-1869), o de Marcos Jiménez de la Espada? ¿Habrían descubierto algo estos señores digno de nuestro interés?, o,.....¿acaso por un azar misterioso el hecho de descubrir cosas en las exploraciones habría sido reservado a Darwin?.

Pues bien, la obra de Darwin fue potenciada por avatares de la historia que poco tienen que ver con su interés científico y, sobre todo porque propugnaba un modelo competitivo en la naturaleza, que era el que convenía a una sociedad materialista en la que el trabajo y la competición se establecían como fundamentos de convivencia. La obra de Darwin no se ha divulgado por su calidad y su rigor científico, ni por su contribución al conocimiento de la evolución, ya que muchas obras de gran calidad y rigor y conteniendo valiosas contribuciones no han tenido tal divulgación. Tampoco por la genialidad intrínseca de su autor, tan repetida por sus aduladores, cuya inexistencia se prueba por sí misma al leer párrafos de la obra “El origen del hombre”, sino por motivos de otra índole. Por la conveniencia de mantener en pie y difundir una ideología, un modo de interpretar la naturaleza y el mundo, no científico sino dogmático y no carente de amplias y profundas repercusiones sociales. Por el mismo motivo, la obra de Depéret ha permanecido olvidada, acumulando polvo en librerias poco frecuentadas.


jueves, 4 de octubre de 2007

Selección Natural




La idea central del darwinismo es una pura tautología, ni más ni menos. A partir de ella es imposible avanzar con un planteamiento metódico y quedamos condenados a dar giros sin fin como los personajes de la imágen hacen en este antiguo juego.


En esencia, dicha idea, se encuentra contenida en el título del libro más famoso de Darwin: "Sobre la Evolución de las Especies por Selección Natural" ("On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life"). La idea de que las especies evolucionan por selección natural equivale al siguiente silogismo:

Pr Mayor: Solo algunos sobreviven
Pr menor: Los más aptos son los que sobreviven
Concl: Los que sobreviven son los más aptos

El razonamiento aquí no es inductivo ni deductivo, ni de ningún otro tipo, puesto que no existe. No hay avance alguno en el conocimiento y nos encontramos ante una mera tautología. Cada una de sus dos premisas es una identidad en sí misma e identica a la otra (sobrevivir implica que no todos lo hacen; sobrevivir implica aptitud para sobrevivir) y la conclusión es, igualmente, otra pura identidad (precisamente son los más aptos por ser los que sobreviven). La razón se ha esfumado dejando un planteamiento hueco o laberinto de sinónimos. La conclusión, una obviedad, una frase autoafirmativa (la luz es lo que ilumina, la rueda lo que gira, la verdad lo que es cierto). Verdades de Perogrullo, volantum ludus, giros del tiovivo. No hay avance alguno.

A pesar de la opinión en contra de multitud de científicos y filósofos del siglo XIX, XX y XXI (en español y en inglés), esta tautología se ha mantenido como una Teoría fundamental de la Ciencia. Cinco siglos antes habría hecho reír a cualquier estudiante quinceañero de la Cátedra de Prima de Teología de la Universidad de Salamanca. Las carcajadas se habrían escuchado entonces desde aquí hasta Lima.

Pero,.............. no preocuparse, puesto que para todo hay solución. el propio Darwin nos la da al final del capítulo III titulado, como no, "Struggle for existence” (Contienda por la existencia):


"When we reflect on this struggle, we may console ourselves with the full belief, that the war of nature is not incessant, that no fear is felt, that death is generally prompt, and that the vigorous, the healthy, and the happy survive and multiply."

Que me permito traducir:


"Cuando reflexionamos acerca de esta contienda, podemos consolarnos a nosotros mismos con la plena creencia, de que la guerra de la naturaleza no es incesante, que no se siente miedo, que la muerte llega en general pronto, y que los vigorosos, los sanos y los felices, sobreviven y se multiplican."

Convencido de que esto no puede ser cierto, porque nadie en su sano juicio habría podido llamar a esto Ciencia a través de todo el siglo XX, me quedo con la duda de si en algún momento, al menos al final del capítulo, no tuvo Darwin razón y son, ciertamente, los felices los que sobreviven y se multiplican y que ellos son felices precisamente por no ver la realidad ni dejar que la realidad inquiete sus fantasias. Puede ser, pero esa felicidad que anhela Darwin no es otra que el fin de la Ciencia.